Semana 1: cicatrización inicial
Al final de la primera semana deberías notar una reducción de la hinchazón y los hematomas. Aunque puedes retomar actividades suaves como caminar o tareas ligeras, es fundamental evitar el ejercicio intenso o levantar peso que pueda forzar las zonas tratadas. Durante este periodo, tu cuerpo aún se está adaptando a los cambios, y la faja de compresión seguirá ayudando en el proceso de cicatrización. La paciencia y unos cuidados posteriores adecuados son clave para una recuperación sin problemas.

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