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Haga el ejercicio que aparece bajo el título de esta página, y hágalo bien. Tápese la boca con la mano. Cuente hasta tres. Baje la mano y mire. Lo primero en lo que se fije su vista es su respuesta. Para mucha gente, es el color. Para otros es una esquina desconchada, un hueco, demasiada encía o un diente que falta hacia atrás y que parece que solo ve usted.
Si sigue mirando, probablemente encontrará dos o tres cosas, no una. No pasa nada, porque un diseño de sonrisa (lo que en inglés llaman smile makeover) es justamente eso: un puñado de tratamientos planificados como un solo trabajo. Los tratamientos en sí son conocidos. Lo que hace que un diseño de sonrisa funcione, o salga mal, es el orden en que se hacen.
Empiece por su propia lista
Coja un bolígrafo antes de hablar con nadie de carillas. Apunte lo que cambiaría, empezando por lo peor. Verá que el recorrido de arriba empieza con el mismo paso, y con razón: el plan debería construirse alrededor de sus prioridades, no de lo que a una clínica le resulta más fácil vender.
Una lista real suele ser desordenada. “Dientes de delante amarillos. Un diente lateral más oscuro que los demás. Demasiada encía al reír. Hueco a la izquierda desde aquella extracción.” Cada línea necesita su propia solución, y algunas tiran unas de otras. Por eso un diseño de sonrisa en Turquía, o dondequiera que se lo haga, debería planificarse en conjunto antes de la primera cita y no diente por diente sobre la marcha.
La salud antes que la estética
Es la parte menos glamurosa de cualquier diseño de sonrisa, y la que decide si el resultado dura. La enfermedad de las encías, las caries activas, los empastes antiguos que filtran y las endodoncias infectadas tienen que resolverse antes de poner cualquier trabajo estético encima.
El motivo es práctico. La cerámica colocada sobre un diente que sigue teniendo caries, o junto a una encía inflamada, tiende a fallar por los bordes, y cuando falla suele llevarse parte del diente con ella. Una boca limpia y estable es la base sobre la que se apoya todo lo demás. Si un dentista quiere empezar por sus dientes de delante antes de mirarle las encías, merece la pena preguntarle por qué.
Esta fase suele incluir una limpieza profesional. Hágala pronto. Una vez eliminados el sarro y las manchas superficiales, los dientes a menudo se ven uno o dos tonos más claros y las encías se calman, y de vez en cuando eso basta para tachar algo de su lista.
¿Mover primero, o tapar?
¿Tiene los dientes torcidos o apiñados? Entonces se encontrará con una bifurcación. ¿Alinearlos primero, o esconder la irregularidad bajo cerámica?
Alinear es lento. Hablamos de meses con alineadores transparentes (ortodoncia invisible), no de una semana en Estambul. Lo que devuelve a menudo compensa. Los dientes llevados a una posición mejor pueden no necesitar cerámica en absoluto, o carillas más finas con mucho menos tallado. Un diente adelantado que se disimula sin moverlo hay que rebajarlo mucho más.
Qué camino tomar depende de usted. ¿Una sonrisa algo irregular y una agenda muy llena? Puede que solo carillas sea la opción sensata. ¿Dientes claramente apiñados y algo de paciencia? Moverlos primero suele ganar, tanto en aspecto como en la cantidad de diente propio que se conserva. Un buen plan le presenta las dos opciones para que pueda sopesar el tiempo frente al diente.
La línea de la encía forma parte de la sonrisa
La gente tiende a pensar en la sonrisa como en los dientes. En la práctica, la encía que los rodea hace gran parte del trabajo. Si la encía queda más baja en un diente delantero que en el otro, los dientes se ven desiguales aunque sean idénticos. Si al reír asoma una franja ancha de encía (lo que se conoce como sonrisa gingival), los dientes pueden parecer cortos y pequeños. Y si la encía ha bajado sobre los dientes, pueden verse cuadrados y chatos.
El contorneado de encías, indicado arriba desde €50, remodela la línea de la encía para que la parte visible de cada diente tenga mejores proporciones. Suele ser rápido y se hace con anestesia local. La encía necesita un poco de tiempo para asentarse después, y por eso se programa antes de fabricar ninguna cerámica: el laboratorio necesita saber dónde quedará la nueva línea de la encía.
Tiene sus límites. A veces el problema no es realmente la encía. Si su labio superior sube de forma inusualmente alta, o el propio maxilar creció largo, recortar un milímetro de encía no cambiará mucho, y debería oírlo antes de pagar por ello.
El color se decide pronto
El blanqueamiento está cerca del principio del recorrido de arriba por una razón sencilla. La cerámica no se puede blanquear después, así que los dientes que vaya a conservar tienen que alcanzar su tono final antes de que el laboratorio empiece a trabajar. Todo lo que se fabrique después se iguala con ese color.
En un diseño de sonrisa esto importa más de lo habitual, porque la sonrisa terminada suele ser una mezcla: algunos dientes cubiertos, otros blanqueados y sin tocar. Si el orden falla, los dientes cubiertos acaban igualados con un tono que los naturales ya no tienen.
Dientes que faltan y la mordida
Los diseños de sonrisa suelen verse como algo puramente estético, pero un diente que falta o una mordida que se ha hundido cambian el plan por completo. Si deja un hueco lateral el tiempo suficiente, los dientes de alrededor empiezan a inclinarse hacia él. Una mordida que se ha desgastado con los años puede dejar los dientes delanteros cortos y apiñados.
Esos problemas se resuelven antes de embellecer los dientes de delante. Un diente que falta puede necesitar un implante, que tarda meses en cicatrizar y puede marcar los tiempos de todo el plan; la sección de implantes dentales cubre esa parte. Una mordida desgastada puede necesitar reconstruirse en muchos dientes, lo que es un tipo de tratamiento totalmente distinto y se explica en la página de rehabilitación oral completa mencionada más abajo.
Cómo suelen ser los diseños de sonrisa reales
Puede ayudar ver lo variados que son los planes terminados. Son perfiles típicos, no pacientes reales.
Una mujer de treinta y tantos no está contenta con el amarilleo y con un diente delantero desconchado. Su plan: una limpieza, un blanqueamiento y una sola carilla en el diente desconchado, igualada con el nuevo tono. No se toca nada más.
Un hombre de cincuenta y tantos tiene una sonrisa gingival, los dientes delanteros cortos y una corona antigua con un borde gris. Su plan: contorneado de encías para alargar la parte visible de los dientes, una corona nueva sin metal y carillas en los cuatro dientes delanteros que más se ven. Los dientes de atrás se blanquean y se dejan como están.
Otra persona ha perdido un diente lateral, tiene varios empastes que fallan y quiere una sonrisa más luminosa en general. Su plan empieza con un implante y empastes en una primera visita a Estambul, y termina con blanqueamiento y cerámica en la segunda, cuando el implante ha cicatrizado.
Los tres son diseños de sonrisa. Ninguno parece un paquete cerrado.
Tres caminos hacia un diseño de sonrisa
La sección de arriba describe tres formas en las que los pacientes suelen llegar a un diseño de sonrisa en Estambul, y cada una tiene su propia página.
Si sus dientes están básicamente sanos y quiere un cambio completo de color y forma en toda la sonrisa, la Hollywood smile es el camino que más gente busca. Si todavía no sabe bien lo que quiere, o quiere verlo antes de comprometerse, el diseño digital de sonrisa le permite hacer primero el trabajo de diseño y decidir después. Y si sus dientes están desgastados, rotos o fallando en toda la boca, la rehabilitación oral completa los reconstruye desde la mordida.
Muchos planes toman algo de más de uno. Una sesión de diseño va primero en casi todos los casos.
¿Cuánto cuesta un diseño de sonrisa en Turquía?
No hay un precio único, porque no hay un tratamiento único. Como explica la página de arriba, el coste de un diseño de sonrisa en Turquía se construye a partir de partidas individuales: blanqueamiento desde €160, carillas de composite desde €130, carillas cerámicas desde €200, coronas de zirconio desde €150, contorneado de encías desde €50 e implantes desde €230. Su diseño decide cuáles de ellas aparecen en su presupuesto y cuántas veces.
Lo que más mueve el total es el número de dientes tratados con cerámica. También es la parte que más merece la pena cuestionar. Un plan que blanquea la mayoría de sus dientes y cubre solo los que realmente lo necesitan normalmente costará menos y conservará más esmalte propio que uno que lo cubre todo. La página de carillas dentales explica cómo se decide ese número.
Hacerlo por fases
No todo el mundo puede, o quiere, hacerlo todo de una vez. El presupuesto, los días libres en el trabajo o un implante que cicatriza pueden obligar a repartir un diseño de sonrisa en dos o más viajes.
Funciona bien siempre que todo el diseño se acuerde al principio. Si la forma y el color finales se deciden desde el inicio, la primera fase puede ocuparse de la salud, las encías, el blanqueamiento y los implantes, y la segunda añadir la cerámica, sabiendo exactamente con qué tiene que combinar. Donde las fases salen mal es cuando cada viaje se planifica por separado y al final las piezas no acaban de encajar.
Si lo hace por fases, pregunte qué partes pueden esperar sin riesgo y cuáles no. El tratamiento de las encías y las caries normalmente no pueden. El trabajo estético en dientes sanos a menudo sí.
Cómo se aprovechan los días en Estambul
Para un diseño de sonrisa en un solo viaje, el recorrido de arriba describe a varios especialistas coordinados por una sola persona. En la práctica el orden suele seguir la misma lógica que el plan: primero la limpieza y los empastes o endodoncias necesarios, después el blanqueamiento y el trabajo de encías, luego la sesión de diseño y la vista previa, después la preparación y por último la colocación. El camino de la Hollywood smile, por ejemplo, aparece arriba con unos siete días.
Como cada paso se apoya en el anterior, el calendario no es inamovible. Imagine que se retira un empaste antiguo y el diente de debajo está peor de lo que mostraba la radiografía. Eso puede retrasarlo todo un día. Su coordinador debería avisarle enseguida y decirle qué se mueve.
Cómo empezar su plan de diseño de sonrisa
¿Recuerda la lista del principio? Envíela, tal como la escribió. Después, un par de fotos con luz natural, una con la cara relajada y otra en plena carcajada, más cualquier radiografía de su dentista que tenga por casa. Coronas antiguas, endodoncias, aparatos de ortodoncia en la adolescencia: apúntelo también, con fechas aproximadas.
Esa lista da forma al plan más que cualquier foto. Le dice al dentista qué intenta cambiar, y le da una forma de explicarle cuáles de esas cosas necesitan tratamiento y cuáles es mejor dejar tranquilas.

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